Todas las entradas de: AlmudenaSeeder

Experienced International Professional. I always liked the Foreign Affairs. At some moment, after a long professional life in Corporate business, I decided to re-invent myself and starting my career in the battle of the opinions. I have the specialisation in International Relations, International Politics, International Law and Governance. Although I am originally from Madrid, Spain, I have decide to write my blog in English as I live in Amsterdam, the Netherlands.

Oxfamgate

El caso de los abusos sexuales ocurridos dentro de la Iglesia Católica es lamentable, vergonzoso, absolutamente repudiable. Provocaron y siguen provocando reacciones muy duras en la sociedad. Los medios de comunicación airados lo trataron con dureza, la que se merecía, y los colectivos de izquierdas todavía siguen atizando con saña a toda la Iglesia Católica por esos hechos deleznables. Se han hecho películas sobre estos hechos y se ha culpabilizado a toda la Iglesia e incluso a todos los católicos. Hay conductas que siempre son reprobables, pero aún lo son más cuando se producen en el seno de una organización que tiene como fundamento de su existencia los valores y principios éticos.

En línea con los hechos ocurridos dentro de la Iglesia Católica, resulta del todo inaceptable que miembros de Oxfam contrataran prostitutas y organizaran orgías en 2011 mientras estaban en misión humanitaria en Haití tras el terrible terremoto que asoló la isla. Varios altos cargos de la ONG Intermon Oxfam organizaron fiestas sexuales con prostitutas u ´orgías como las que montaba Calígula´, y así lo habrían revelado varios testigos. Las fiestas tuvieron lugar mientras distribuían ayuda humanitaria en Haití, tras el terremoto del año 2010, en el que murieron 220.000 personas y resultaron heridas más de 300.000.

A consecuencia de esos hechos tan deleznables dimitieron varios responsables de la misión de Haití, entre los que se encuentra Roland van Hauwermeiren, que era responsable y director de Intermon Oxfam en Haití durante ese periodo y que en la investigación interna admitió haber llevado prostitutas a la casa que había alquilado allí. A pesar de la admisión, la presidenta ejecutiva de la ONG en ese momento, Dame Bárbara Stocking, ofreció al belga una salida ´gradual y digna´ porque despedirlo tendría, aseguró, “implicaciones potencialmente serias” para el trabajo y la reputación de la organización. El hecho es especialmente grave si se tiene en cuenta que van Hauwermeiren ya había tenido una conducta similar en Chad en 2006. La repetición indica que, al menos en ese momento, los controles internos sobre la conducta ética del personal eran débiles o inexistentes.

En el Reino Unido ha dimitido la directora adjunta de Oxfam Penny Lawrence, por el escándalo sexual desvelado por la prensa y ocultado por la propia organización. Lawrence, que declaró “estar avergonzada” por estos sucesos que ocurrieron cuando ejercía el puesto de directora de programas. Lawrence admite que no se tomaron las medidas adecuadas y por eso ha pedido disculpas “estoy profundamente arrepentida por el daño y la angustia generada para quienes apoyan a Oxfam, todo el sector de cooperación y para la mayoría de las personas vulnerables que han confiado.”

La revelación de abusos por parte de diferentes ONG no ha cesado en los últimos días. The Times contaba este domingo que más de 120 trabajadores fueron acusados de abusos sexuales el pasado año. La mayoría de estos casos se dieron en la propia Oxfam (87) aunque también en Save the Children (31) o la organización Christian Aid (2) registraron incidentes de este tipo. En sus páginas se podía leer también la advertencia de un ex trabajador de Cruz Roja y Naciones Unidas, Andrew MacLeod, de la existencia de una falta de respuesta contra la ´pedofilia institucionalizada´ entre los cooperantes en misiones internacionales. Una afirmación que también comparte la que era ministra británica de Cooperación Internacional, Priti Patel que aseguraba que este escándalo de Oxfam es solo la punta del iceberg del grave problema de abusos sexuales que se da entre este tipo de organizaciones.

Las declaraciones de una antigua responsable de Oxfam han echado más leña al fuego de este escándalo. Helen Evans, que dirigió entre 2012 y 2015 la sección de seguridad de la organización acusó a los responsables de la ONG de hacer caso omiso de las denuncias de abusos sexuales que llegaron procedentes tanto de fuera del Reino Unido como de dentro del país. Evans asegura que incluso en las tiendas de Oxfam en Gran Bretaña varios voluntarios menores de edad denunciaron abusos sexuales por parte de compañeros y responsables, ante los que la cúpula de la entidad miró hacia otro lado sin dar respuesta alguna a las acusaciones.

En una entrevista en Channel 4, Evans también reveló que un cooperante llegó a coaccionar a una mujer para que mantuviera relaciones sexuales con él a cambio de ayuda.

Dicen que las desgracias nunca vienen solas. En el caso de Oxfam parece cumplirse sobradamente ese dicho, pues 24 horas después de que dimitiera la directora adjunta de la ONG, Penny Lawrence, tuvo lugar la detención del presidente de Oxfam Internacional, el guatemalteco Juan Alberto Fuentes Knight, ex ministro de Finanzas de Guatemala.

En España se ha informado de varios casos de abusos sexuales y de mala conducta en su propio seno en proyectos de Oxfam en África y América Latina. Médicos Sin Fronteras (MSF) ha reconocido este miércoles que detectó en 2017 24 casos de acoso o abuso sexual en el seno de la organización y, de ellos, 19 concluyeron con el despido de las personas señaladas como responsables, según un comunicado difundido en plena polémica por el escándalo Oxfam.

Oxfam ha demostrado una falta absoluta de liderazgo moral. Oxfam ha manifestado la voluntad de recuperar la confianza y ha anunciado que aplicará medidas de control interno rigurosas y eficaces para evitar que hechos tan graves se repitan. Ello requerirá un gran esfuerzo y mucha transparencia. No hay otro camino para recuperar la credibilidad de una organización que, como el resto de ONG, es y seguirá siendo muy necesaria. Oxfam ha sido una de las ONG más beligerantes a la hora de criticar políticas económicas liberales que son las que están trayendo desarrollo económico en todo el mundo. Deberían cuidar más su casa antes que hablar y criticar las casas ajenas.

Ahora también me gustaría ver la misma crítica de la progresía, de los medios de comunicación, del mundo del cine y espectáculo, contra Oxfam y demás ONG´s por su falta de moral y ética demostrada en aquellos lugares donde son más necesarios y donde nunca se esperó semejante comportamiento y abusos. Esperemos a ver.

ECUADOR DIJO NO

QUITO (ECUADOR) 04/02/2018.- Ciudadanos ecuatorianos en un colegio electoral de Quito, en Ecuador. EFE

 

El presidente de Ecuador, Lenin Voltaire Moreno, es un político inusual por más razones que su propio nombre. Moreno es parapléjico debido a un disparo que recibió durante un robo en 1998. En el curso de su convalecencia, Moreno recurrió a la terapia de la risa, y desde ahí ha alentado en su propia fundación, el humor y la alegría. Es probable que necesite todas sus reservas de buen humor en su cargo máximo representante del gobierno de su país.

Lenin Moreno, ha obtenido una victoria muy importante en el referéndum donde convocó a los ecuatorianos el pasado domingo. En dicha consulta se planteaban diferentes cuestiones para saber cómo quieren los ecuatorianos que funcionen las instituciones del país. Lo más destacado de la consulta popular es que se eliminará la reelección indefinida que introdujo en 2015 el expresidente Rafael Correa.  De haber continuado aquella medida ahora podría haber vuelto a presentarse a las elecciones Correa después de haber gobernado durante una década. Se cierra así la puerta al antecesor de Moreno, aunque los datos dejan entrever que aún mantiene seguidores entre los ecuatorianos.

Es probable que las celebraciones de la victoria de Moreno sean efímeras. Su dilema será cómo satisfacer las demandas de sus partidarios de izquierda continuando los altos gastos en los servicios públicos de Ecuador. Correa mejoró temporalmente la situación económica del país debido el auge de los precios del petróleo mientras formaba parte de la vanguardia del ‘socialismo del siglo XXI’ en Latinoamérica, sostenido por un ferviente antiamericanismo, ya colapsado, como se ve en Venezuela.

Moreno fue considerado el sucesor idóneo para sustituir a Rafael Correa, miembro de ALBA, la alianza bolivariana creada por el fallecido Hugo Chávez. El candidato elegido había ocupado la vicepresidencia de Ecuador entre 2007 y 2013, año en que pasó a ocupar un cargo de Naciones Unidas en Ginebra. La primera parte del plan de Correa funcionó. Aunque por un estrecho margen de votos y en segunda vuelta, Moreno se impuso al candidato de la derecha, Guillermo Lasso. ‘Alianza País’ mantenía el poder y el delfín de Correa se ajustaba la banda presidencial el 24 de mayo. Pero al cabo de muy poco tiempo el sueño de Correa de perpetuarse al estilo cubano o venezolano empezó a desvanecerse. Moreno advertía ya entonces que no sería un clon político de su predecesor.

Más allá de los gestos, las diferencias entre Correa y Moreno comenzaron a aflorar enseguida: el exmandatario iba asistiendo cada vez más cariacontecido al giro político de Moreno que criticaba sin rubor todos los vicios del caudillismo en América Latina, con la corrupción a la cabeza. La broma final del presidente humorista llegaría en octubre, con el anuncio de la convocatoria de un referéndum que los partidarios de Correa han llegado a calificar de ‘golpe de estado’: limitar a dos términos el mandato presidencial, lo que impedirá al expresidente Rafael Correa presentarse nuevamente al gobierno.

 La pregunta que buscaba derogar la reelección indefinida de presidente y otras autoridades alcanzó la aprobación del 64,12% de los votantesEl pragmático ‘delfín’ ha desafiado al carismático Correa en un referéndum con un objetivo primordial: la eliminación de la reelección indefinida. Ha sido un rechazo a la iniciativa introducida por Correa en la Constitución antes de dejar el poder, y que supone un varapalo sin precedentes a su “revolución ciudadana” y un respaldo al giro político emprendido por su sucesor. Para Correa y sus partidarios, el referéndum muestra el alineamiento de Moreno con los sectores conservadores del país. Le consideran un ‘traidor’ a la causa de la “revolución ciudadana” y le critican por no haber planteado la consulta popular en su programa electoral. Pero el mandatario, que goza todavía de una luna de miel con la opinión pública tras sólo ocho meses en el poder, hace oídos sordos a los reproches de sus detractores y confía en unos sondeos que le son favorables. “El poder es una droga que embriaga en exceso”, ha reiterado Moreno en cada uno de sus mítines.

Ecuador ahora se pregunta si realmente está muerta la carrera política del hombre que gobernó esta nación por 10 años. El hombre que incorporó Ecuador al grupo de países bolivarianos; que parecía estar muy deseoso de transformar Ecuador, pero que fue cambiando por su deseo de perpetuarse en el poder, como Maduro en Venezuela, como la dinastía de los Castro en Cuba.

Una reelección indefinida se convierte en una dictadura disfrazada de democracia. Simón Bolívar decía que no hay peor desgracia para un pueblo que aquella por la que un mandatario se acostumbra a mandar y el pueblo a obedecer. Suele acabar en dictadura y en corrupción.

Mad Men

Recibí recientemente una copia de libro “Fire and Fury: Inside the Trump White House“, de Michael Wolff, sobre el caótico primer año en la Casa Blanca del presidente estadounidense, así como de la campaña electoral que le llevó a la presidencia. Tiene algunos párrafos divertidos, como la descripción de Ivanka Trump sobre el peinado de su padre; el miedo a ser envenenado de Trump, como si fuera un emperador romano, o, la reacción que tuvo al conocer al presidente egipcio Abdel Fattah el-Sisi, quien en una reunión se aproximó al presidente y le dijo: ‘Usted es una personalidad única, capaz de hacer lo imposible’. Trump le respondió: ‘Me encantan tus zapatos. ¡Hombre, esos zapatos! Hombre…’. Aparte de esos momentos cómicos, el libro es aburrido lento, está lleno de cotilleo morboso, aporta poco a las noticias diarias que la prensa desvela sobre la errática figura del presidente norteamericano y se ha centrado en gran medida en las distintas luchas de poder dentro de la Casa Blanca.

Pero detrás de todo ello yace un suceso político importante, uno que explica el verdadero desencuentro entre el presidente Trump y su antiguo jefe de estrategia, Stephen Bannon: Además de que al presidente Trump le disgusta el aspecto descuidado de Bannon, a Bannon por su parte le irrita que el presidente parece haber abandonado el populismo. Para el candidato Trump su tema estrella era la inmigración, sobre la que prometió una línea dura e inflexible, incluyendo un muro fronterizo y deportaciones masivas. Su ‘Contrato con el votante americano’ estaba lleno de medidas populistas, desde acciones duras contra China a un programa de obras públicas por valor de un billón de dólares. Sus planes económicos se centraban en los beneficios para las clases medias, desde un recorte impositivo del 35% para las familias de clase media hasta deducciones por hijos y cuidados de los ancianos. Pidió restricciones severas en las actividades de lobbying y límites al número de mandatos de los miembros del Congreso. Trump originalmente tenía un batiburrillo de ideas políticas que no apuntaban en ninguna dirección en particular. Pero empezó a asistir a programas de radio y a dirigirse a audiencias conservadoras y se dio cuenta de que no eran las cuestiones económicas sino las sociales y culturales como la inmigración las que inflamaban a las masas y ahí, jugó Bannon un papel clave.

Bannon le dijo al autor del ya famoso libro, Michael Wolff, que la era Trump sería como Estados Unidos en los años 30, con un programa masivo de obras públicas que volvería a llevar a los trabajadores poco cualificados a los astilleros, molinos y minas. Bannon es alt-right, representante del Tea Party, aunque profundamente keynesiano. En lugar de eso parece la política de los EEUU ha vuelto a los años 20, una época de capitalismo sin restricciones, al poder de los mercados, un estado reducido y una desigualdad que crece de forma dramática. ¿Es por eso por lo que votó el trabajador del acero de Ohio? En el siglo XXI, hemos llegado a una fase en la que la tecnología permite la deslocalización de muchos de los trabajos de fabricación que anteriormente había sido el pilar de la clase media, o los automatiza fuera del país. Y asistimos a nuevas concentraciones extremas de poder económico, que vuelven a hacer que la política sea de alguna manera, menos genuinamente democrática.

Igual está ocurriendo en política internacional. Trump parece suscribirse a la llamada teoría del ‘loco de la diplomacia’, teoría articulada por el ex presidente Richard Nixon en el contexto de la Guerra de Vietnam. O la del presidente Lyndon B. Johnson, antes de la plena implicación estadounidense, admitiendo que la guerra de Vietnam no podía ganarse. El dilema de Johnson es uno al que los presidentes temen enfrentarse… y al que Trump parece dirigirse por propia iniciativa… en Corea del Norte.

 Trump parece concebir las relaciones internacionales tal y como él mismo llega a acuerdos en sus negocios: Él tiene que ganar. Pero hay una enorme diferencia. En la política internacional, la otra persona tiene su responsabilidad en la política nacional. Él o ella tampoco pueden aparecer como derrotados.

Trump está llevando a cabo una negociación a dos, creyendo que es sólo él y el otro tipodos figuras importantes llegando a un acuerdo, igual que en los negocios.  Para que una negociación internacional tenga éxito, tiene que haber algún elemento de ganancia para todos. De otro modo, la otra parte simplemente será incapaz de vender el acuerdo en su país. Trump parece creer por encima de todo que él debe ganar y el otro debe perder.

En México se sabía que habría maneras de renegociar el NAFTA, pero Trump tendría que permitir a los mexicanos proclamar algún tipo de victoria también, recibir algunas concesiones. En lugar de eso, empezó humillando y haciendo imposible para el presidente Peña Nieto llegar a un acuerdo. Después de todo, ningún gobierno mexicano puede ser visto como que se rinde ante Washington. La forma de negociar de Trump puede haberle funcionado durante su vida anterior, aunque allí, también, muchos aseguran que no era la forma de forjarse una gran reputación. Pero ya no está haciendo tratos inmobiliarios. El escenario es diferente, las condiciones son mucho más complejas, y los riesgos son mucho más altos.

Los aventureros en política fracasan porque generalmente no son buenos en el diseño de estrategias efectivas a largo plazo o en la gestión de las grandes organizaciones que conforman un estado moderno. Prosperan en el caos, las divisiones internas, la intriga y otras patologías que acaban con el rendimiento satisfactorio. Comparando con el modelo de George H.W., la Casa Blanca de Bush, un modelo de disciplina política, con la extraña combinación de telenovela e intriga que existe en la administración Trump, se verán de forma fehaciente las desventajas que los líderes impredecibles imponen.

La conclusión es clara: Ser impredecible puede tener sentido en los deportes o el póquer, o incluso en un campo de batalla, pero es una estrategia perdida para la política interna y exterior de una gran nación. Todo lo que tienen que hacer es convencer al presidente.

Honduras y el crimen organizado

 

Uno de los países más pobres de Iberoamérica, Honduras, es ahora también el país más violento y plagado de crímenes de la región. Esto se debe, en parte, a su papel como nación de tránsito estratégicamente situada el comercio transnacional de drogas, así como a los cambios macroeconómicos, la pobreza endémica, la corrupción y la agitación política. Las estimaciones varían, pero se cree que entre 140 y 300 toneladas de cocaína pasan por el país cada año. El destinatario final de la droga son los EEUU.

En los últimos años, los grupos delictivos transnacionales, particularmente los cárteles mexicanos, han expandido su presencia en Honduras. Sin embargo, una serie de poderosos grupos locales, conectados con élites políticas y económicas, manejan la mayoría de las actividades del hampa en el país y han penetrado profundamente en la policía hondureña, una de las fuerzas policiales más corruptas y desconfiadas de Iberoamérica.

Un gran y cada vez más sofisticado grupo de pandillas callejeras también afecta a este país. Los ciudadanos y las empresas se enfrentan a la amenaza de la extorsión y el secuestro, y la capacidad de investigación de Honduras es muy débil. El gobierno hondureño recurre cada vez más a los militares para hacer cumplir el estado de derecho, lo que despierta la preocupación de muchos grupos de derechos humanos. El sistema judicial está afligido por la interferencia política, la corrupción y la falta de capacidad y transparencia.

La disputa sobre los resultados electorales en la última elección presidencial, han dado lugar a disturbios y al toque de queda, no es un ejemplo más de irreconciliables pugnas políticas, sino la manifestación del deterioro de un estado que está sucumbiendo ante su más terrible realidad: Honduras es desde hace años el gran “hub” de las rutas centroamericanas del narcotráfico. Lo es por la entrada de Venezuela, un auténtico narco-estado, en el negocio de la cocaína: las avionetas que despegan de suelo venezolano con droga colombiana aterrizan en Honduras, en la deshabitada zona de selva de la Mosquitia, y desde allí las cargas avanzan por tierra o por mar hasta México, para ser luego introducidas en Estados Unidos, su destino final.

Honduras está situado entre Colombia, el principal centro de producción de cocaína del mundo, y México, la puerta al gran mercado consumidor de droga que es Estados Unidos. Honduras se está convirtiendo en un país en descomposición, en fallido. Durante años se ha temido que los cárteles de producción de cocaína, los cárteles de Medellín y Cali, luego las narco-guerrillas de las FARC y el ELN, convirtieran a Colombia un estado fallido, y que lo mismo sucediera en México debido a los poderosos cárteles de distribución de narcóticos: Sinaloa, Zetas, Golfo, Juárez. Pero donde se ha producido mayor presión  ha sido en la lengua de tierra ubicada entre Colombia y de México: en la cadena de pequeñas naciones centroamericanas que enlazan el paso entre Sudamérica y Norteamérica.

Cuando se observan los mapas que elabora el Comando Sur de Estados Unidos con los trazos de vuelos irregulares sobre el Caribe, se aprecia una clara evolución: Hasta mediados de la pasada década, la mayoría de las narco-avionetas operaban desde suelo colombiano. Cuando el ‘Plan Colombia’, el proyecto de cooperación en seguridad y antinarcóticos acordado en 2000 entre Bogotá y Washington, comenzó a consolidarse, Hugo Chávez abrió el territorio venezolano para el envío de la droga de las narco-guerrillas. Desde entonces, San Pedro Sula, la segunda ciudad de Honduras, ha superado a la Ciudad Juárez de México como la ciudad más violenta del mundo.

De Honduras eran los enlaces que estaban utilizando los sobrinos del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ahora presos en los EEUU, para introducir droga en Estados Unidos, detenidos en 2015 en Haití y por lo que serán sentenciados probablemente esta misma semana en un tribunal de Manhattan. Así es, además, como la segunda ciudad de Honduras, San Pedro Sula, situada junto a la costa caribeña y directamente conectada con ese corredor de droga, pasó a ser la ciudad más peligrosa del mundo, solo superada recientemente por la misma Caracas. Ese auge de Honduras como «hub» del narcotráfico, de la mano de la Venezuela chavista, tuvo también su traslado a la política, también de la mano de Chávez. El fallecido dirigente venezolano logró atraer a sus intereses al expresidente Manuel Zelaya, en 2006 elegido bajo las siglas del Partido Liberal, aunque posteriormente se unió a la alianza bolivariana, e intentó convocar un plebiscito para llamar a una asamblea constituyente, algo por lo que fue destituido en 2009. Hoy Zelaya exiliado en Costa Rica, ha vuelto a disputar el poder como hombre fuerte en la candidatura presidencial de Salvador Nasralla, alguien con cierta aceptación popular, pero sin peso político. El Tribunal Supremo Electoral por fin dio ayer como ganador al actual presidente, el liberal Juan Hernández.

Como no dejo de repetir, el destino de toda la droga es EEUU. La desigualdad económica y la falta de oportunidades para los jóvenes en la zona, sin duda han contribuido al tráfico de drogas, así como la expansión de las maras y demás bandas, que son los principales impulsores y ejecutores de la violencia. Al igual que Guatemala y El Salvador, Honduras es el hogar de estas peligrosas bandas armadas que atemorizan a los ciudadanos y que tienen más poder que las fuerzas de orden público. Mi opinión es que habría que aplicar fuertes sanciones a Venezuela por haberse convertido en un narco estado, o incluso sacar a Maduro de la presidencia, dado el daño que está ocasionando a su país, miseria, ausencia de derechos civiles, políticos e incluso humanos para los miembros de la oposición.

También se me hace imprescindible un nuevo ‘Plan Colombia’ para la región, para erradicar la violencia, la inmigración descontrolada en manos de mafias de personas y el tráfico de drogas a los EEUU. Lo veo complicado ante la nueva política del ‘América First’, pero bien mirado y dados los buenos resultados en Colombia, esto constituiría un gran beneficio también para los Estados Unidos.

¿Un plan para destruir Occidente?

Vladimir Putin podría tener un plan para destruir Occidente, y ese plan se parece bastante a Donald Trump.

Rusia ha impulsado a los populistas de extrema derecha en toda Europa durante los últimos años y elecciones. Prestó dinero a Marine Le Pen en Francia, enviando transfusiones de efectivo para hacerla ganar la última campaña presidencial. Tal generosidad también se produjo con el candidato holandés Geert Wilders y Nigel Farage, el líder del UKIP que desapareció después del Brexit, excepto para reunirse en secreto con Julian Assange, jefe de WikiLeaks, otro peón clave de este plan.

Hay un patrón muy claro. Putin apoya silenciosamente a los políticos que se oponen a la Unión Europea y quieren alejarse de la OTAN. Joe Biden, el exsecretario de Estado de los EEUU ya advirtió sobre estos esfuerzos hace varios años: “El presidente Putin considera a determinadas fuerzas políticas como herramientas útiles para crear grietas en el cuerpo político europeo que él podría usar luego a su favor“, como el Brexit, cuya campaña promovieron profusamente muchos órganos de propaganda de Rusia.

La destrucción de Europa es un objetivo grande; y también lo es el debilitamiento de los Estados Unidos. Hasta hace poco, Putin solo había prestado atención a las elecciones estadounidenses. Luego llegó el nominado republicano. Donald Trump era un candidato ideal para el Kremlin: Trump celebró la salida del Reino Unido de la UE. También se queja de la OTAN con gran énfasis y es  además, un gran admirador de Putin. La devoción de Trump sobre el presidente ruso es de entusiasmo por el hombre fuerte, el macho-alfa. Aunque a veces, las alabanzas de Trump son tan exageradas que parecen un poco serviles. En 2007, elogió a Putin por “reconstruir Rusia“. Un año después dijo: “Hace bien su trabajoMucho mejor que nuestro Bush … Al menos él es un líder … en términos de liderazgo, obtendrá una A “.

Esa es una pequeña  muestra de las odas de Trump a Putin. ¿Por qué los rusos no iban a ayudar cuando lo han hecho con Le Pen, Berlusconi, Farage y el resto? De hecho, han usado  RT, su aparato de propaganda, para dañar a Hillary Clinton y alabar el coraje de la política exterior de Trump. Y aunque puede ser una mera coincidencia, el círculo interno de Trump está poblado de asesores y operativos que tienen largas carreras promoviendo los intereses del Kremlin.

El interés en Rusia de Donald Trump data de la época soviética. De hecho, hay imágenes de él dándole la mano a Mikhail Gorbachev en 1988, durante  la perestroika y los esfuerzos de Gorbachov para conquistar al público estadounidense. Un año antes, Trump había viajado a Rusia por invitación de los soviéticos. Querían que Trump construyera hoteles de lujo en Moscú y Leningrado para alimentar el nuevo apetito del régimen por el estilo occidental. Esta fue la primera intentona de Trump relacionándose con el poder ruso con la esperanza de conseguir nuevos negocios. Esos proyectos de hoteles soviéticos nunca fueron a ninguna parte. Pero a lo largo de los años, Trump ha insistido una y otra vez en la idea de construir en Rusia. Un artículo en el Moscow Times describió a Trump como el primer gran constructor de la ciudad desde Stalin.

La naturaleza de la campaña de Donald Trump ha sido la mezcla de sus intereses políticos y empresariales,  que se manifestó de forma culminante cuando elogió el Brexit como una bendición para sus campos de golf. Un experto en finanzas manifestó al New YorkTimes: “Históricamente, los candidatos se han alejado de sus propios intereses empresariales cuando se han postulado para un cargo. Trump ha hecho todo lo contrario al promocionar sus negocios mientras se postulaba para la presidencia.” Es probable que estos intereses tengan que ver con las alabanzas de Trump a Vladimir Putin. Tener un amigo en el Kremlin ayudaría a Trump a cumplir su sueño de promocionarse en Moscú “Rusia es uno de los lugares más atractivos del mundo para invertir“. En 2007, le dijo a Larry King: “Mira a Putin qué está haciendo con Rusia, quiero decir, ya sabes, qué está pasando allí. Quiero decir que este tipo, te guste o no, está haciendo un gran trabajo.”

Mientras que Putin y los rusos han acudido a Washington contratando firmas para diseñar su estrategia, donando dinero a Think Tanks y construyendo su pequeño grupo de expertos que simpatiza con la visión del mundo de su líder. La presidencia de Trump ha sido la culminación de este esfuerzo. ¿Ha tenido Putin relación con el resultado de la última campaña presidencial? Desde el principio manifestó su interés claramente, a su manera fría. Él elogió a Trump como “de gran talento“. Las agencias de inteligencia extranjeras a menudo buscan información sobre campañas políticas estadounidenses. Pero los rusos han hecho un arte del uso de material que han robado para herir a sus adversarios. Hasta ahora sólo podemos especular sobre los documentos que los rusos tienen en su posesión y cómo podrían usarlos. Trump podría estar sentado sobre una pila de material dañino.

Trump fue ampliamente criticado después de decir que Vladimir Putin se sentía insultado por las acusaciones de interferencia rusa. Aunque posteriormente Trump ha aclarado que apoya a las agencias de inteligencia de los EEUU, que desde hace mucho tiempo concluyen que Rusia influyó en las elecciones de 2016 a su favor. Las preguntas sobre el papel de Rusia en las elecciones estadounidenses y las acusaciones de colusión del equipo de campaña de Donald Trump están desde luego, obstaculizado su presidencia. Ya se han tomado medidas legales contra varios de sus ex ayudantes como parte de una investigación del Departamento de Justicia. Una de las características de Trump que lo hace vulnerable es que no siempre realiza una investigación previa a su gente, ya sean socios comerciales, o los líderes extranjeros que aparecen en su puerta.

¿Cuáles son las acusaciones contra Rusia?: La CIA y otras agencias de inteligencia ya han llegado a la conclusión de que Rusia estaba detrás del hackeo del Comité Nacional Demócrata durante las pasadas elecciones. Los contenidos de los correos electrónicos publicados por WikiLeaks, resultaron vergonzosos para los demócratas y sacudieron la campaña presidencial, que acabó con la derrota de Hillary Clinton. Dos altos funcionarios de inteligencia estadounidenses afirman que el presidente Trump ha sido utilizado por el presidente Vladimir Putin con la interferencia de Rusia en las elecciones de 2016, a la vez que lo acusan de ser alguien muy sensible al halago de los líderes extranjeros, lo que constituye un gran talón de Aquiles. Hasta ahora, el presidente Trump se ha negado a reconocer las conclusiones de la agencia de inteligencia de que Rusia estuvo detrás del hackeo de los documentos del Comité Nacional Demócrata.

Además de la investigación del departamento de justicia dirigida por el investigador especial Robert Mueller, se han creado comités en el Congreso para que lleven a cabo sus propias investigaciones. Por el momento, mientras que los hackers rusos son claramente sospechosos de estar involucrados, no se ha encontrado un vínculo concluyente con el Kremlin. Todavía.

 

El ridículo

La última aparición del cesado presidente de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont ha sido para anunciar la convocatoria de un referéndum acerca de la pertenencia o no a la Unión Europea, de una Cataluña hipotéticamente independiente. La misma tesis que cualquier partido de la extrema derecha europea en cualquiera de los respectivos países. Parece que Carles Puigdemont se ha instalado muy cómodo en Bélgica con sus amistades ultras de Flandes. Y ha definido a la UE como “un club de países decadentes, obsolescentes, en el que mandan unos pocos y están ligados a intereses económicos cada vez más discutibles.”

Puigdemont ha tenido que llegar a Bruselas para darse cuenta de que su visión de la democracia choca frontalmente con la UE. Quiere salvar la democracia europea, aunque hasta el momento solo le han seguido 75 alcaldes secesionistas catalanes quienes, por cierto, pagarán sus excursiones a la capital belga con el dinero de los contribuyentes españoles. Puigdemont ha acusado a la UE de “connivencia con el fascismo español.” Puigdemont critica con mucha dureza a la UE, y ha dicho que “está en muy malas manos, y corre el riesgo de convertirse en una carcasa vacía.” Pero no es el único: Un eurodiputado de ERC, partido independentista catalán de izquierda, ha dicho de forma burlona que “Juncker viene de un país más pequeño que algunas ciudades catalanas y que Luxemburgo podría fusionarse con Alemania.”

Desde luego los independentistas catalanes están haciendo muchos amigos en la capital europea. Al resto de españoles no nos extraña su actitud. Los independentistas catalanes siempre han actuado con la misma soberbia y arrogancia contra cualquiera que se mostrase contrario a sus deseos oníricos. En Europa es conocida la tentación populista de arrojar el ‘derecho a decidir’ por encima de las minorías y el respeto a la ley. Le pasa al líder húngaro, Viktor Orbán. Boicotea el plan de acogida de refugiados de la Comisión Europea. Incluso organizó un fallido referéndum sobre el tema en el que ni siquiera votó el 50%. En ocasiones ha amenazado con reinstaurar la pena de muerte en Hungría, pero se lo impiden las reglas de la UE. Europa está construida a base de pesos y contrapesos para evitar a estos personajes populistas. Puede parecer aburrido, pero ha resultado la clave del éxito de la convivencia pacífica durante las pasadas décadas. En España y en toda la UE se puede defender cualquier idea, pero hay que hacerlo sin quebrar la ley. Europa no es el Far West.

El nacionalismo excluyente es una ideología que comparten los dos extremos del arco ideológico, porque el populismo de extrema izquierda es anti europeísta en grado sumo. Para estos grupos radicales, anti-sistema incluso, la Europa de la UE está manipulada por banqueros desaprensivos, burócratas al servicio de las logias más siniestras y dominada por el capital judío según dicen, ya que son profundamente antisemitas. La UE es igualmente odiada por extremistas de derecha que por los de izquierda, dado que ambos son muy similares.

No es del todo ilógico que alguien como los independentistas radicalizados abominen de un marco supraestatal democrático. Porque no son demócratas. No les importa ir contra las leyes de todos, ¿porque ha de importarles ir en contra de Europa? No han tenido problema en mentir, en deformar la realidad, en vender humo. Sus valores son totalitarios y desprecian cualquier norma vinculada a la decencia y a la normalidad democrática. Temen a la luz de la verdad, de la razón, porque esa luz desvela sus patrañas, sus miserias y sus enormes errores. Ellos pretenden acaparar el discurso de la libertad, la democracia, la honradez, la pureza, pero lo cierto es que representan a uno de los partidos más corruptos en la historia de Europa y al totalitarismo más corrosivo y rabioso. Son puro fascismo y ahora, abominando de la UE, lo confirman una vez más. No les interesa nada ni nadie que no les dé la razón. Por eso a Puigdemont nunca quiso ir al Senado español a explicarse. Por eso cercenó a la oposición modificando reglamentos y leyes para impedirles debatir en el parlamento regional. Lo suyo es tuitear, conceder entrevistas con cuestionarios pactados y que le jaleen, que le alaben, que lo reconozcan como líder.

En el horizonte se vislumbra el abrazo mortal entre los independentistas catalanes y los  anti europeístas populistas. Puigdemont se ha sumergido en ese barro al manifestarse de forma tan dura contra la única institución que ha mantenido a Europa sin un conflicto armado general desde la maldita II Guerra Mundial. Es un lugar peligroso al que se dirige este ‘líder iluminado’, porque el camino que señala solo puede acabar en la tesis final de que los estados han de ser fuertes, aislados, con leyes duras, gobernados con mano de hierro y de manera totalitaria. Así se opina ahora en Hungría, por ejemplo, y así opina el Frente Nacional de Le Pen, Alternativa por Alemania, el PVV de Wilders en los Países Bajos, el partido neonazi griego Amanecer Dorado, o incluso el UKIP británico, que ha metido al Reino Unidos en un lío épico  con el Brexit que es lo más antidemocrático que ha ocurrido en el Reino Unido en décadas.

Sabe Puigdemont, que se halla completamente instalado en la más absoluta radicalidad, que el anti europeísmo vende entre los más desencantados socialmente. Debería saber, además, si todavía no es consciente, que en ese lugar político deberá convivir con algunos de los lobos más peligrosos de la política. Su discurso contra la UE es, básicamente, un discurso anti parlamentario, anti democrático y que va a destrozar todo lo que sustenta nuestro sistema de vida occidental. Rompe, además, con la tradición europeísta catalana. Con sus declaraciones Puigdemont se ha alineado junto al fascismo, el populismo más reaccionario. Y a esos no le gusta la libertad.  En Cataluña ya pueden estar felices: ya tienen su líder de extrema derecha. Aunque en el futsmouro, más que como líder, le veo de Friki en un Late Night Show.

La guerra híbrida

 

En las guerras del siglo XXI, los medios de comunicación, internet y los entornos virtuales tienen tanta importancia como las armas tradicionales. En un mundo adicto a la información, la capacidad de crear verdades alternativas, la llamada eufemísticamente post-verdad, y de negar la realidad se están convirtiendo en un arma muy poderosa. A diferencia de otros países, Rusia ya entró de lleno hace tiempo en ese tiempo. Desde el derrocamiento del prorruso Víktor Yanúkovich en Ucrania, Rusia comenzó su estrategia de ‘respuesta asimétrica’ que está consistiendo en una estrategia de erosión, a través de todos los medios a su alcance, espías, medios militares irregulares, noticias falsas, ‘trolls’, ‘hackers’, financiación de partidos políticos radicales, movimientos independentistas. Estas acciones se desarrollan en los países que Rusia considera hostiles, principalmente los pertenecientes a la UE y OTAN.

Desde la perspectiva rusa, lo que está ocurriendo hoy es un contraataque. “Los rusos ven el acto de la guerra de forma compleja. No lo entienden sólo como combate armado: también se usan instrumentos políticos, económicos y cualquier otro que se pueda usar para lograr sus objetivos”, explicó Janis Berzins, director del Centro para la Seguridad y la Investigación Estratégica de Riga, adscrito al Ministerio de Defensa de Letonia. “Rusia tiene objetivos políticos que quiere lograr en Europa, y hace lo posible para alcanzarlos, dentro de ciertas limitaciones estratégicas. No me imagino a Rusia atacando a Francia o Alemania, eso no tiene sentido. Pero sí vemos a Rusia tratando de influir en los resultados políticos, las elecciones, la gente… El objetivo final es usar nuestras democracias contra nosotros”, afirmó Berzins.

Rusia tiene muchas herramientas y las utiliza todas de forma simultánea. Hay una narrativa que desean difundir y lo hacen a través de medios como RT y Sputnik”, comentó Dace Kundrate, experta del departamento de Doctrina, conceptos y experimentación del Centro de Comunicaciones Estratégicas de la OTAN en Riga. Estos medios las desarrollan y las redes sociales y los trolls amplifican el mensaje.

En estos momentos se está realizando la investigación de la trama rusa en Estados Unidos, que busca esclarecer si hubo connivencia entre el equipo de campaña de Donald Trump y Moscú. También se empiezan a producir una serie de cuestiones sobre la posible interferencia del Kremlin en el Reino Unido, donde el triunfo del Brexit en el histórico referéndum del año pasado hizo tambalear los pilares de la Unión Europea (UE). La polémica de cómo Rusia parece haber influido en las pasadas elecciones estadounidenses aumenta, y representantes de Facebook admitieron recientemente a los investigadores del Congreso de Estados Unidos que desde Rusia han estado creando y organizando decenas de perfiles falsos en Facebook para influir en los usuarios. La infraestructura de cuentas falsas no se limita sólo a Facebook, sino que también se utiliza toda una red de bots de Twitter.

Debilitar tanto la EU como la OTAN siempre ha formado parte del plan estratégico de Moscú. En este sentido, el problema también afecta a España, donde han formado parte de las comunicaciones en cuanto al movimiento secesionista en Cataluña.  Hay indicios para pensar que el patrón de disrupción digital que se ha detectado en debates digitales sobre las elecciones de Estados Unidos o el Brexit se ha producido también en Cataluña y que los actores de esta disrupción son los mismos”, asegura Javier Lesaca, investigador visitante en la Escuela de Medios y Asuntos públicos de la George Washington University. De nuevo, los medios del Kremlin, RT y Sputnik, se valieron de un elevadísimo número de cuentas en redes sociales en el entorno del chavismo y Venezuela para propagar una imagen negativa de España en las jornadas anteriores y posteriores al referéndum ilegal del 1 de octubre, según un pormenorizado análisis de más de cinco millones de mensajes de la universidad George Washington. El informe advierte del grave daño a la reputación, política y económica de España y de la UE.

Siguiendo en la misma línea, los diversos comicios europeos que se han celebrado en 2017 en Francia, Holanda, Alemania, la República Checa, han sido un campo de pruebas perfecto para ambos bandos. Aunque la injerencia rusa, según algunos observadores y analistas, es más un síntoma que una causa: “Incluso sin interferencia rusa, Donald Trump probablemente habría ganado de todos modos, por la insatisfacción y el hartazgo de la gente. Y eso es exactamente lo que Rusia puede explotar. Al igual que ocurre en Europa con los partidos radicales de extrema derecha o extrema izquierda.” Otra de las cuentas que suele defender los intereses del Kremlin de forma más agresiva es Voice of Europe (@V_of_Europe):  Voice of Europe parece un diario, pero no tiene más que un canal en Twitter y otro en Facebook en los que comparte contenido de otros medios. Comparte informaciones claramente falsas: “Escuelas públicas británicas obligan a niñas de cuatro años a llevar velo” o “La policía holandesa carece de poderes ante los inmigrantes criminales”. El anonimato que ofrecen las redes encajaría, por tanto, a la perfección con la nueva estrategia del Kremlin.

La percepción rusa de la amenaza derivada de la UE y la OTAN ha permanecido inalterable desde la Guerra Fría en los últimos años, aunque actualmente Rusia ha tratado de combatirla de una forma diferente, pero más sutil, en cuanto que no se manifiesta su participación claramente, dando lugar a una continua injerencia en cualquier conflicto o asunto interno de la UE. El objetivo no es otro que debilitar la cohesión de la UE y poner en duda sus propios fundamentos. En clave interna, el Gobierno ruso también utiliza esa estrategia para mostrar una imagen de fortaleza y estabilidad en contraposición al “caos” que muestran las democracias occidentales.

Son tiempos nuevos para todos. Cuando se empezó a hablar no hace mucho de guerras híbridas aún no se imaginaba nadie que existían campos de batalla lejos de los escenarios donde suceden las cosas, y ataques que atraviesan fronteras sin dejar rastro. O no dejan rastros claros pero permiten conocer su origen.  Entonces, la idea de una manipulación rusa en la democracia occidental era algo similar a una teoría de la conspiración, es decir, una boutade.

Habría que analizar más a fondo la figura de Nigel Farage, Julian Assange o Chelsea Manning, la soldado transexual que fue la fuente de las filtraciones de Cablegate. Nigel Farage, en su día líder y alma del partido euroescéptico Ukip y que jugó un papel vital en la campaña del Brexit, ha venido teniendo relación con Assange, al que incluso ha visitado en su auto encierro. Asegura que se trataba de una reunión periodística para su programa de radio en LBC, pero hasta la fecha no ha salido a las ondas ningún material referente a este encuentro.

Assange, hacker australiano de ideología anarquista, perseguido por el FBI, está refugiado desde junio de 2012 en la embajada de Ecuador, país miembro de ALBA, la alianza bolivariana fundada por Chávez. Julian Assange es responsable de WikiLeaks, cuyo portal publicó miles de mensajes de correo electrónico dañinos para Clinton que, según los servicios de inteligencia de Estados Unidos, fueron parte del plan para conseguir la victoria de Trump. El director de la CIA, Mike Pompeo, aseguró que “WikiLeaks era un servicio de inteligencia hostil a menudo instigado por actores estatales como Rusia”. Donald Trump Jr. el hijo mayor del presidente estadounidense, intercambió mensajes con WikiLeaks durante la campaña a la Casa Blanca de su padre, según habría reconocido él mismo. Las comunicaciones realizadas a través de mensajes internos en Twitter se produjeron al mismo tiempo que WikiLeaks filtraba documentos hackeados del partido Demócrata En los mensajes, WikiLeaks urge al hijo del presidente a difundir los documentos hackeados y propone algunas ideas como no reconocer los resultados de los comicios en el caso de que los ganara la demócrata Clinton.

Cada día parece más verosímil que Assange le hace trabajo sucio a Rusia, parte de una estrategia geopolítica para desestabilizar a las democracias europeas y a los EEUU. En lo que respecta a España, Assange se ha significado a favor del movimiento sedicioso de Cataluña. La preocupación ha llegado a tal nivel que empresas como Google, están poniendo en funcionamiento una serie de herramientas de ciberseguridad para proteger los procesos electorales democráticos en contra de la injerencia extranjera. La combinación de operativos de inteligencia, desinformación, post-verdad, medios no convencionales y ataques informáticos que algunos expertos definen como ‘guerra híbrida’ no ha dejado de ganar prominencia hasta hoy. Y el enemigo somos nosotros. Es preocupante.

 

Nacionalismo, supremacismo y sedición

Durante los últimos 40 años no hemos conocido en España otra cosa diferente que esta democracia bastardeada y debilitada por el cáncer nacionalista. Es un secuestro demasiado largo. El nacionalismo es esa tendencia perversa que prospera sólo en la división, generando un enemigo y cultivándolo con esmero. No sirve de nada el apaciguamiento y el pacto. Es insaciable y contamina. Prospera porque alimenta lo peor del ser humano. Es tan simple como dividir el mundo en buenos y malos y señalar con el dedo a los malos. Es un populismo geográfico, y se nutre exactamente del mismo modo: promoviendo descontento y supremacía de unos sobre otros. Su propio mecanismo interno repele la inteligencia y la decencia, y por eso agrupa con facilidad a todos los que desean prosperar y tocar poder y no saben cómo hacerlo de forma constructiva.

En el nacionalismo catalán, que al final ha desembocado en independentismo, concurren, naturalmente, todas estas características comunes a los demás nacionalismos: ese sentimiento de superioridad del independentismo catalán respecto del resto de España. Es de un tipo narcisista que se caracteriza, entre otros rasgos, por su inmunidad a cualquier autocrítica, por un sentido grandioso de la propia importancia, que le hace creerse superior a todos los demás, así como por una percepción exagerada de sus propios derechos, negándose a admitir haber participado en la creación de los problemas, que siempre se atribuyen a circunstancias exteriores, y, sobre todo, perdiendo todo el contacto con la realidad. Las mismas características del narcisismo individual se reproducen en el colectivo, que es el que se encuentra en el origen de todo nacionalismo.

El narcisismo nacionalista catalán se ha convertido ya en megalomanía: baste con señalar que: en diversas ocasiones, los políticos independentistas se han comparado con Mandela, Gandhi y Martin Luther King, personalidades que, por su heroísmo e integridad míticos, se han convertido en un ejemplo para la Humanidad. Desde el Institut Catalá de Nova Història, se ha afirmado que Da Vinci, Colón y Cervantes, eran en realidad catalanes. El antiguo President Artur Mas ya afirmaba que, con la independencia de Cataluña, ésta se convertiría en “la Dinamarca del Mediterráneo”, lo que conllevaría empleo de calidad, salarios altos y un Estado de bienestar robusto y sostenible, afirmación que no deja de tener su gracia cuando es pronunciada por un político cuyo partido ha ejercido una corrupción sistémica hasta el punto de haber tenido que cambiar el nombre del partido, siendo Dinamarca el país menos corrupto del mundo. No nos explica el Sr. Mas cómo se podría conseguir una transformación tan asombrosa.

Los sediciosos catalanes han declarado la independencia de forma ilegal, por supuesto, y dicen que se van, pero todos los españoles sabemos que no es verdad. De aquí no se van ni con agua caliente. Sólo están ideando una forma más perfecta de extorsión. ¿O es que alguien se ha tomado en serio esta pantomima catalana?, ¿A dónde van a ir que puedan seguir gozando de tantos privilegios? El no querer ser español se ha transformado en un negocio tan rentable que esos señoritos nacionalistas no van a renunciar a él.

Pero el problema no está solo en Cataluña. Vive, crece y ha prosperado siempre en Madrid. Todos los presidentes del gobierno de España han pagado el peaje, con el consentimiento, previo pago siempre, de las oligarquías nacionalistas. Y han comprado sus mandatos socavando el vínculo de solidaridad que debe unir a las naciones y concediendo a unas regiones privilegios que a otras se le niegan. Vamos a decirlo claramente: el nacionalismo nos roba desde hace mucho. No tiene otro origen las desigualdades territoriales que desde hace siglos España presenta .

No hay ningún deber sagrado ni ninguna culpa histórica, ningún pecado original en el hecho de ser españoles que nos obligue a soportar esto. Estamos hartos de insultos y menosprecios por parte de una oligarquía que sólo busca tener más privilegios. Según ellos, se puede ser catalanista con orgullo, pero españolista no. Tenemos que liberarnos de esta enfermedad. Y después ponernos con ilusión a mejorar España, porque somos muchos, muchos millones. Tenemos que recuperar el espacio público para los españoles, que somos la mayoría de los habitantes de estas tierras y vivimos en la semiclandestinidad desde hace años. Urge despejar esta niebla de abusos y ruido. Somos nosotros los que tenemos que decidir si queremos que Cataluña siga siendo española, no ellos. Tenemos derecho los que queremos ser españoles a decir algo sobre el asunto, si tienen derecho los que no quieren serlo.

 Esto en lo que respecta a España y a nuestros derechos y autoestima como españoles. Quiero hacer una breve reflexión final sobre los compañeros de viaje que se han buscado los sediciosos catalanes y su ola destructora dentro del territorios UE: Los filonazis belgas del partido Nueva Alianza son los que han acogido y protegido a Puigdemont, el President que declaró la independencia y huyó. Puigdemont pertenece a la categoría de los que se escapan de España para destruirla y maldecirla. Históricamente hemos sufrido a más de uno. Bart De Wever, presidente de Nueva Alianza y Jan Jambon, ministro del Interior flamenco han criticado la imparcialidad de la justicia española por el encarcelamiento de los separatistas. Los independentistas flamencos que colaboraron con los nazis durante la ocupación de Bélgica. El mismo Jambon que defiende a Puigdemont, hace un año provocó un escándalo porque defendió a los colaboracionistas nazis. Los independentistas no saben con qué lobos negros se está metiendo en la cama: Le Pen, Farage, Wilders, Jambon. Todos a los que Putin ha subsidiado y secretamente apoya, al igual que a los sediciosos catalanes, porque lo que buscan es la destrucción de Europa, y concretamente de la UE, tal y cómo la conocemos.

Que recuerden todos, también la izquierda que ha sido comprensiva con los separatistas, que el nacionalismo es la guerra.

Macri: otra Argentina es posible

Las urnas siguen afianzando a Mauricio Macri y su proyecto político. Y desde mi pequeña tribuna, les felicito por ello. Macri está logrando consolidar al centro-derecha liberal frente al debilitado peronismo representado por Cristina Fernández de Kirchner, que parece agotada tras 12 años en el poder y varias denuncias de corrupción.

La nueva Argentina de Mauricio Macri logra reforzar su camino con los resultados de las elecciones legislativas donde se renovó el Legislativo. La coalición que lidera Macri ‘Cambiemos’ se impuso en casi todo el país y tumbó las aspiraciones de Cristina Fernández de recuperar su liderazgo nacional. El triunfo superó con creces las expectativas, al ganar claramente en 14 de las 24 provincias argentinas y con un resultado ajustado en dos de las mismas. La coalición de Gobierno ha aumentado significativamente su presencia en el Congreso y en la Cámara Alta. Los resultados mostraron la emoción y los sentimientos de muchas de personas, entre las que me encuentro. Mauricio Macri, el último político en hablar la noche electoral apuntó “Esto es solo el principio’, y aseguró al conocer los resultados “hoy ganó la certeza de que podemos cambiar la historia para siempre”. Satisfecho, sabiendo que la madrugada le había despejado el camino de su reelección en el 2019. Macri, que ya derrotó al peronismo en 2015, ve así reforzado su poder para emprender el paquete de reformas políticas y económicas necesarias en el país.

Mientras los candidatos de ‘Cambiemos` se imponían en la mayoría de las provincias del país, un debilitado peronismo ha seguido cediendo poder territorial. Uno de los retos de Macri era batir a Cristina Kirchner en la provincia de Buenos Aires, el populoso distrito con casi el 40% del padrón electoral. Al frente de ‘Unidad Ciudadana’, la ex presidenta no ha podido revalidar su triunfo de las elecciones primarias en agosto. Como senadora, Kirchner gozará de inmunidad parlamentaria ante potenciales decisiones de los tribunales en su contra. La ex mandataria afronta varias causas judiciales relacionadas con casos de corrupción y abuso de poder durante su mandato.

Macri afirmó que el suyo “es un proyecto de largo plazo con el que busca cambiar Argentina para siempre.” En su discurso de victoria, el presidente mantuvo la línea comedida que siempre le ha caracterizado: “Recién estamos empezando a trasformar nuestra querida Argentina.” Si algo ofrece Mauricio Macri a los argentinos, es la esperanza de un porvenir mejor. Esperanza en el futuro. El mandatario queda ahora en una posición propicia para impulsar las reformas de fondo que no ha podido siquiera plantear en dos años de gestión. Hasta ahora se había concentrado en ordenar una economía de mercado que solo ahora empieza a dar pequeños indicios de mejoría.

Para conseguir el apoyo de las clases medias, altas e incluso de sectores populares, Cambiemos ha sabido realizar una conexión electoral con sus políticas públicas, de tal manera que sus votantes identificaran a la coalición con determinadas medidas que gozan de aprobación ciudadana. En su discurso, Macri ha hecho del emprendimiento y del voluntariado el núcleo de sus valores fundamentales, y cuando piensa en qué tipo de sociedad le gustaría tener, piensa en esos términos.

Al nuevo barco del centro-derecha se subieron algunos dirigentes conservadores, radicales y peronistas. Pero el puesto de mando parece estar en manos una nueva clase de líderes provenientes de esferas no políticas: profesionales, empresarios, miembros de ONG, emprendedores… Una combinación novedosa que, en 2014, cuando Macri, ex empresario, decide dar el salto a la política nacional, se aglutina en Cambiemos.

La economía está empezando a salir a flote después de un período grave de recesión y en la Casa Rosada esperan que 2018 sea por fin el año del despegue, con la llegada de inversiones extranjeras y la generación de empleo. Esa confianza en que las cosas mejorarán a medio plazo es la que ha hecho, entre otros factores, que Cambiemos se convierta ya en la principal marca electoral del país por encima del agotado peronismo. Por primera vez desde que asumió la presidencia, Macri se prepara para anunciar un gran acuerdo nacional para avanzar con las reformas que necesita el país. Estas incluyen la aprobación del Presupuesto, la reforma tributaria y fiscal. Macri, volvió a descartar una reforma laboral. “Generar trabajo es la herramienta fundamental para reducir la pobreza. Hoy tenemos dos problemas: gente que no tiene trabajo y la mitad de los argentinos que trabajan en negro“, sostuvo el jefe del Estado.

Desde las primarias de agosto, cuando se empezó a cuajar la victoria del oficialismo, Macri ha dicho que el país empieza “a recorrer los mejores 20 años de la historia del país. Hemos confirmado nuestro compromiso con el cambio. Es un largo camino donde nadie nos va a regalar nada, pero lo vamos a recorrer juntos. Porque aspiramos a más, a vivir mejor, a tener sueños y llevarlos a cabo.

Argentina debe ocupar el lugar que merece en el mundo. Si algo confirma esta victoria es que Latinoamérica puede tener gobiernos diferentes. Para aquellos que creen que sólo puede haber dictaduras más o menos férreas, o regímenes populistas como el de Maduro, Correa o los Ortega de Nicaragua, Macri está demostrando que se pueden hacer las cosas bien, con un gobierno abierto al mercado y al mundo, donde impera el estado de derecho y la seguridad jurídica, y lo más importante, que mejore la calidad de vida de sus ciudadanos. Argentina hace 100 años era un país muy rico, una potencia. Debería volver a serlo: tiene riquezas naturales y una población preparada que ha sufrido demasiado. Ahora es el momento.

 

Persecución a los cristianos

La semana pasada se celebró en Budapest la Jornada Internacional sobre Cristianos Perseguidos, una iniciativa del Gobierno húngaro. Allí se dieron cita líderes de la iglesia de Oriente Medio, Rusia, Estados Unidos y Europa, víctimas del genocidio cristiano, representantes de ONG, el presidente de Hungría y varios ministros y parlamentarios, junto a otros parlamentarios de Canadá y Suecia. “La religión cristiana nació en Medio Oriente”. Ésta ha sido una de las frases más escuchadas en los dos días que duró la reunión en Budapest. Algunos han recordado con lágrimas en los ojos cómo en 2014 y por primera vez en 2000 años, no hubo un sólo cristiano celebrado la Navidad en la llanura de Nínive.

La comunidad cristiana es la más perseguida del mundo. 215 millones de personas en 108 países sobreviven en un ambiente hostil, diseminadas en su mayoría por Medio Oriente y África sin paraguas bajo el que guarecerse. Cuatro de cada cinco personas perseguidas y asesinadas por su religión son cristianas. Se escucharon muchos testimonios, como el del joven iraquí, Hussam Banno, relatando cómo en el colegio hacían escarnio de su fe cristiana: “Nos llamaban infieles, nos insultaban y agredían, se burlaban de nosotros. Había bombardeos y ataques terroristas todos los días. Dos estudiantes universitarios que conocí fueron asesinados. Cuando Estado Islámico (Daesh) conquistó las Llanuras de Nínive, huimos a Ankawa, en el Kurdistán. Caminamos kilómetros y kilómetros para salvar la vida. Ahora Qaraqosh, mi ciudad, está liberada pero nuestra casa es un montón de cenizas. A pesar de estas penosas circunstancias las personas han comenzado a reconstruir sus casas, pero la situación allí es muy inestable”.

En los últimos años hemos sido testigos del genocidio cristiano: ejecuciones en masa, expulsión de cientos de miles de personas de su tierra natal, destrucción de iglesias, templos, monasterios y todas las posibles representaciones de la cruz. Decenas de miles de cristianos de Oriente Próximo se vieron forzados a abandonar sus hogares en 2016 por razones de odio religioso. Un total de 1.207 murieron por su fe en atentados y ataques terroristas, según el informe presentado esta semana por la ONG Evangélica ´ Open Doors ´ (Puertas Abiertas).

El drama de las más antiguas comunidades cristianas que han logrado sobrevivir desde el siglo VIII en un entorno siempre hostil, parece confundirse en el marco más apocalíptico de las guerras, lo que explica el fenómeno de la emigración masiva a Europa. Pero el terror por odio religioso tiene su propia fisonomía y menos apoyos, sobre todo si es cristiano, que el político o el económico. Solo el Vaticano y un puñado de organizaciones no gubernamentales suelen alzar la voz y pedir medidas concretas cuando, periódicamente, se suceden los ataques con bomba en barrios humildes cristianos de Oriente Próximo, África y Asia. En el informe de ´Puertas Abiertas´, de los cincuenta países con más persecución de cristianos en el mundo, a nadie sorprende que ocho de los diez más hostiles sean naciones de mayoría musulmana.  Del total de 50 países supervisados, 36 tienen regímenes políticos inspirados en la Sharía, la ley islámica.

La agresión contra los cristianos procede no sólo de los grupos terroristas yihadistas mas brutales,  Daesh, Al Qaida, Boko Haram y Al Shabab. Existe también una atmósfera de intimidación y agresividad en muchos ambientes sociales musulmanes, que identifican su propia precariedad económica con un supuesto neocolonialismo occidental, y miran con odio a su vecino cristiano, con frecuencia mucho más indigente que el mahometano. Es el caso patético de Pakistán. Ser cristiano en Pakistán supone en el mejor de los casos estar condenado a ser un ciudadano de segunda categoría. Pero esta minoría religiosa además corre el riesgo de terminar sus días en la cárcel si algún musulmán decide acusarles de tomar el nombre de Mahoma en vano mediante la ´ley de la blasfemia´, que permite a tres musulmanes ponerse de acuerdo para encerrar en la cárcel o condenar a muerte a un cristiano si le acusan de haber insultado a Mahoma o al Corán. «Más de 1.000 personas están en prisión en Pakistán por la ley de la blasfemia, que es utilizada injustamente para perseguir a miembros de minorías religiosas. Muchos de los acusados son asesinados antes de ser juzgados», recuerda el director de AIN (Ayuda a la Iglesia necesitada), Javier Menéndez Ros. La víctima más conocida de esta norma lacerante es Asia Bibí, madre de familia numerosa que se encuentra en prisión desde 2009, después de que un tribunal la sentenciara a muerte por un falso delito de blasfemia. Cuatro millones de cristianos viven en Pakistán, la mitad son protestantes y la otra mitad, católicos.

En Egipto, para el imaginario de algunos musulmanes, el cristiano copto es el empresario acomodado que goza de una fortuna de origen sospechoso; nadie parece reparar en el ´sin casta´ recogedor de basura, el zabalin, mucho más habitual en El Cairo. La defenestración de los Hermanos Musulmanes no ha cambiado apenas esa percepción, y los ataques contra los coptos se siguen sucediendo bajo el régimen autoritario laico de Al Sisi. Paul Marshall, del Centro de Libertad Religiosa del Instituto Hudson, dice que se está realizando “el peor pogromo sobre los cristianos en Egipto desde hace unos 700 años“.

Dentro de los territorios controlados por Irak y Siria, el Daesh ha reeditado las tesis literales del Corán sobre el trato con otras religiones. Los cristianos pertenecen así a la ´gente del Libro´, a la que se ofrece tres caminos: la huida, la conversión al islam, o el vasallaje, que implica el pago de un impuesto al califato entre otras servidumbres. No obstante, el vasallaje que ya viven los cristianos de Pakistán no les salvó de morir bajo las bombas terroristas en los dos últimos meses de marzo. Semanas antes del ataque en Lahore, un comando yihadista llevó a cabo en Yemen una matanza de monjas de la Madre Teresa de Calcuta en un albergue de ancianos. Pese a ello, las Misioneras de la Caridad siguen trabajando con los más pobres en otros doce países de mayoría musulmana, que figuran entre los 130 donde se extienden su labor.

En todo el Medio Oriente, las minorías cristianas han sido blanco de conflictos que surgieron de lo que se suponía eran transiciones a la democracia. El último informe de la ONG Open Doors sobre libertad religiosa vuelve a poner de relieve, según explica el redactor de Internacional Francisco de Andrés, que el cristianismo es la confesión más perseguida del mundo. En 2005, más de 7.000 cristianos murieron víctimas del odio a su religión, en atentados que no conocieron la publicidad mediática por concentrarse en Oriente Próximo y el África negra.

 

Algunos líderes occidentales, incluido el papa Francisco y el príncipe Carlos de Gales, han expresado su preocupación por la amenaza a los cristianos en la región que dio origen a esta fe. Y, sin embargo, en los Estados Unidos, ha llamado relativamente poca atención fuera de algunos grupos cristianos y legisladores. Están demasiado ensimismados en sí mismos. Parece que, de un tiempo a esta parte, la esperanza vuelve a asomarse tímidamente en la vida de los cristianos perseguidos. Dado que no tienen demasiado notoriedad ni defensa, confiemos en que siga siendo así.